Herramienta · Agentes de IA
¿Cuánto decide tu herramienta por su cuenta?
Un mapa para situar cualquier agente de IA según lo que hace, no según la marca, y cinco preguntas para decidir si merece la pena probarlo.
Cinco familias, de menor a mayor autonomía
Mueve el control para recorrer el espectro. Cuanto más avanza una herramienta, más decide por su cuenta y más supervisión exige.
Familia 1 de 5
Asistentes conversacionales con herramientas
Responden y, cuando hace falta, buscan o calculan.
Qué vigilar
Todo ocurre dentro de la conversación: un plan redactado en texto no es un plan ejecutado. Comprueba datos y fuentes antes de usarlos.
Supervisión que exige
Revisas cada respuesta
Ejemplo en la universidad
Preguntar por los conceptos de un tema y pedir que busque una definición actualizada.
No son compartimentos estancos: muchas herramientas combinan rasgos de varias familias.
Antes de adoptarla, cinco preguntas
Piensa en una herramienta concreta y responde. Es un filtro de primer nivel: no hace falta ser experto, basta desconfiar de las respuestas vagas.
1. Capacidades reales
¿Sabes exactamente qué acciones ejecuta sin que apruebes cada paso, y con qué consecuencias?
2. Privacidad y seguridad
¿Está escrito qué datos usa, dónde se guardan, cuánto tiempo y si se usan para entrenar el modelo?
3. Autonomía configurable
¿Puedes decidir qué hace sin confirmación y qué requiere tu aprobación, y consultar un registro de sus acciones?
4. Evidencia de casos
¿Hay casos documentados en condiciones parecidas a las tuyas?
5. Coste de reversión
¿Podrías dejarla sin perder tus datos ni tus flujos de trabajo?
Responde las cinco preguntas para ver la recomendación.
La prueba piloto controlada
Un caso acotado
«Este proceso concreto durante cuatro semanas», no «para todo el equipo».
Criterios de éxito
Definidos por adelantado, antes de ver los resultados.
Un punto de revisión
Una fecha comprometida para decidir si continuar, ajustar o abandonar.
Familias, advertencias y preguntas adaptadas del capítulo 4 de «La era de los agentes», de Fernando Santamaría González. Los ejemplos universitarios son ilustrativos.
La convicción de fondo
El futuro de la enseñanza pasa por decidir con criterio qué conviene delegar en la inteligencia artificial y qué no. La autonomía operativa se delega. La agencia epistémica, la de formular problemas, contrastar evidencias y justificar decisiones, se queda con quien enseña y con quien aprende.
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